Siete amenazas para la red que conocemos
La censura de los gobiernos, las presiones de las SFlbempresas y el ‘cibercrimen’ hacen peligrar Internet.
Muchos pueblos y ciudades del mundo celebran hoy el Día de Internet, cuyo acto central en España tendrá lugar en la plaza de Colón de Madrid. La edición de este año se centra en la protección de la infancia en el ciberespacio. Pero es la propia Internet la que necesita ser protegida porque, si por algo se está caracterizando este 2009, es por el creciente número de amenazas que se ciernen sobre ella.
Unas son fruto de su propio éxito, como el agotamiento de direcciones IP. Con casi 1.600 millones de internautas en el mundo, los números que identifican a cada ordenador y permiten que se comuniquen entre ellos se están agotando. Además, muchos de esos usuarios son muy diferentes a los de hace unos años. Entonces, se limitaban a leer el correo y buscar información. Ahora la generan. Esto ha provocado un crecimiento exponencial del tráfico de datos.
Las operadoras, preocupadas por la congestión de sus redes, buscan acabar con la igualdad en el acceso y la neutralidad de la Red. Con esa excusa técnica, se ha tomado una decisión política, y varios ISP ya dan prioridad a un tipo de tráfico sobre otro. Víctimas de esta decisión son los programas de intercambio de archivos. Redes como las de eMule o BitTorrent son responsables de buena parte del tráfico y ya empiezan a ser castigadas. Al mismo tiempo, sus usuarios van camino de ser considerados criminales, como demuestra la aprobación de una ley que les penaliza en Francia. Los autores españoles quieren que el Gobierno siga el ejemplo.
La basura de nunca acabar
El fundador de Microsoft, Bill Gates dijo en 2004 que el correo basura dejaría de ser un problema en dos años. Se equivocó. En 2009, las cifras de spam o virus informáticos no han dejado de crecer. Además, ahora se da un fenómeno que no existía a comienzos de siglo: los programas maliciosos se han convertido en una forma de cibercrimen.Otras amenazas crecientes son la dependencia cada vez mayor que tiene Internet de una sola empresa, Google, y la censura y el espionaje electrónico a los ciudadanos, algo que siempre se asoció a regímenes totalitarios y que se está extendiendo a las sociedades occidentales.
Ahora no sólo espían los gobiernos, también lo hacen las grandes empresas y los propios ciudadanos. Muchos de esos gobiernos y compañías han organizados actos para celebrar el Día de Internet.
