Cómo utilizar las redes sociales para mejorar su trayectoria profesional
La ola de despidos potencia el número de usuarios de estas páginas web.
Las redes sociales se han convertido en una herramienta más para potenciar y promocionar la carrera laboral de todo tipo de profesionales. Desde ejecutivos hasta abogados, economistas o publicistas. Ahora que la economía está inmersa en un proceso de recesión sin precedentes, muchos profesionales buscan nuevas oportunidades de empleo recurriendo a las redes sociales. Un informe elaborado por la Universidad Wharton de Pensilvania (Estados Unidos) cita el caso del periodista Jim MacMillan como ejemplo de profesional que ha ido creciendo durante los últimos años a través del empleo de redes sociales. En 2001, MacMillan se encontraba en lo más alto de su carrera profesional. Había ganado el Premio Pullitzer por las fotografías obtenidas en las zonas de combate de Irak.
MacMillan, que trabajaba entonces en el rotativo Philadelphia Daily News, comenzó a preguntarse sobre el futuro de su profesión ante la drástica caída de los ingresos publicitarios del diario en el que trabajaba. Fue entonces cuando decidió apostar por las redes sociales como fórmula para potenciar su carrera profesional.
Desde entonces, MacMillan se ha convertido en un gran usuario de estas redes, consiguiendo atraer a un importante número de lectores. Cuando todavía era empleado del Philadelphia Daily News, MacMillan lanzó una web personal (jimmacmillan.net) para mostrar fotos con vínculos a las historias publicadas en el periódico.
Siguiendo el ejemplo de otros muchos profesionales, él también creó un perfil en Facebook, Twitter y en las redes que conocía.
Apuesta firme
Finalmente, llegó a un acuerdo con el periódico, recibió una indemnización y apostó por las redes sociales. Hoy, cuenta con cerca de 14.000 seguidores que le leen en Twitter y tiene contacto con 475 amigos en Facebook.
Hoy, MacMillan se siente contento ante el gran número de usuarios con los que contacta, aunque reconoce que los ingresos que obtiene a través de la explotación de su red social (principales ingresos publicitarios) es mínimo. Eso sí, MacMillan asegura que el uso de las redes sociales le ha reportado interesantes perspectivas laborales.
Su caso no es el único. Durante los últimos años, profesionales del mundo de la música, la literatura o el arte han descubierto que es posible llegar a un público mucho más amplio a través de las redes sociales.
Según explica Jonah Berger, profesor de márketing en la Universidad de Wharton, la utilización de redes sociales o blogs puede ser muy útil para aquellos profesionales que quieren reorientar su carrera laboral. Es más, la recesión ha dado un nuevo impulso a las redes sociales entre aquellos trabajadores que ven sus empleos amenazados.
Cada vez más profesionales coinciden en señalar que las redes sociales facilitan las relaciones laborales, ya que éstas funcionan como un escaparate a gran escala en el que los profesionales se venden, se expresan, muestran valores añadidos a la empresa que busca profesionales de un perfil determinado.
“La principal ventaja de las redes sociales para las empresas es que se han convertido en bases de datos de candidatos potenciales que permiten el acceso a un espectro muy amplio de profesionales de diversos países y sectores”, afirman desde la empresa de recursos humanos y selección de personal Michael Page.
Según publicó recientemente el diario The New York Times, “el interés por reunirse entre aquellos ejecutivos que apuesta por la redes sociales se ha disparado durante los últimos meses”.
‘Sites’ específicos
Está claro. La crisis está potenciando el uso de las redes sociales. Páginas web como LinkedIn, Xing o incluso los servicios de búsqueda de empleo de populares redes sociales como Facebook o MySpace, entre otras, están viendo crecer su número de usuarios en porcentajes de dos dígitos debido a la ola de despidos que se está produciendo a lo largo de todo el mundo.
Cada vez más compañías están recurriendo a este tipo de redes para buscar candidatos a puestos de trabajo y en muchas ocasiones los empleos no llegan a ofertarse a través de otros canales.
Según una encuesta realizada a finales de 2008 por la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos, una organización de Estados Unidos, un 30% de los profesionales proyecta aumentar el uso de estas redes como herramienta para seleccionar nuevos candidatos y empleados.
Un 53% cree que la principal razón es el coste, pues se trata de un método más barato para encontrar y conocer la experiencia de los candidatos.
“Cuando entré en la compañía hace cerca de un año crecíamos a un ritmo de un millón de nuevos usuarios cada mes”, explica a Efe Krista Canfield, responsable de relaciones públicas de la red social LinkedIn. “Ahora ganamos un millón de usuarios nuevos cada dos semanas, lo que equivale a cerca de un nuevo miembro cada segundo”, añade.
Actualmente, LinkedIn es la red social más popular enfocada al mundo de los negocios, con mas de 35 millones de usuarios registrados en el planeta, en empresas de 170 sectores empresariales diferentes.
Crear una marca personal
A pesar de los riesgos, cada vez más expertos aconsejan Internet para promocionarse desde un punto de vista profesional con el objetivo de construir una ‘imagen de marca’ personal. Así lo indica Eric Bradlow, profesor de márketing de la Universidad de Wharton en Pensilvania, quien considera que es importante utilizar las redes sociales para llegar a otros profesionales. “Es importante llegar a personas que influyen a otras, que recurrirán al boca a boca para difundir informaciones sobre usted y sobre su especialidad entre los contactos de sus incontables redes sociales”, afirma el profesor Bradlow.
Eso sí, la construcción de una imagen de una “identidad online” llevará su tiempo. “El branding es algo que no viene necesariamente acompañado de retornos de corto plazo, se trata de una inversión de largo plazo. ¿Por qué Coca-Cola gasta cientos de millones de dólares en publicidad? No se trata de aumentar las ventas, y sí de crear una conciencia de marca”, afirma Eric Bradlow.